16 septiembre, 2014

La revista Platero de Cádiz es la pieza del mes en la fundación Zenobia-JRJ

Varios ejemplares de la revista cultural Platero editada por un grupo de intelectuales gaditanos a mediados del pasado siglo XX, conforman la Pieza del Mes que se ha presentado hace unos minutos, y que  ocupa ya un lugar de privilegio en el recorrido museográfico por la casa museo del Nobel moguereño.

El director de la Fundación del poeta de luz, Antonio Ramírez, y los concejales Eva Rodríguez y José Antonio Rodríguez, presidieron la presentación de esta singular publicación considerada por todos los especialistas como la revista cultural más importante del segundo tercio del siglo XX en la vecina y hermana provincia de Cádiz, una revista de enorme calidad cuya repercusión superó con creces las fronteras provinciales convirtiéndose en un vehículo de difusión literaria de ámbito nacional.
La investigadora de la Fundación Zenobia Juan Ramón Jiménez, Rocío Bejarano, explicó los detalles de este proyecto cultural impulsado por la gran figura de las letras gaditanas, Fernando Quiñones, al que fueron uniendo personalidades de la talla de Serafín Pro Hesles, Felipe Sordo Lamadrid y Francisco Pleguezuelo, a quienes se les unen otros literatos como José Manuel Caballero Bonald, Julio Mariscal, José Luis Tejada, Pedro Ardoy o Carlos Edmundo de Ory.
Antes de esta revista este grupo de intelectuales había impulsado la publicación llamada ‘El Parnaso’, cuyo número 1 apareció en diciembre de 1948, y el 30 y último en febrero de 1950. Esta revista fue la antecesora de ‘Platero’, nueva publicación que, aunque con una portada distinta a la anterior, conservaba no obstante la numeración antigua, por lo que en marzo de 1950 sale a la calle el número 31 del proyecto editorial original, pero lo hace como el primer ejemplar de la nueva revista ‘Platero’. Esta circunstancia se mantuvo hasta el número 39 de la revista, constituyendo estos 9 primeros ejemplares lo que se ha dado en denominar Primera Época. En cuanto a la denominada Segunda Época de este ‘Platero’, la más fructífera y con mayor difusión exterior, se extendió desde comienzos del año 1951 hasta el año 1954, y contó con un total de 24 números.


El propio Juan Ramón Jiménez, desde su exilio en Puerto Rico, apoyó decididamente este proyecto enviando a los responsables de la revista tanto poemas originales para su publicación como dinero para los gastos de edición.
Los admiradores del poeta que habían impulsado la revista contactaron con Juan Ramón y le enviaron una colección completa de los ejemplares publicados, rogándole con ilusión al moguereño que enviase alguna colaboración para los próximos números de «Platero», y así, en abril de 1953, se recibieron  en la revista los primeros poemas del autor de Espacio con la siguiente dedicatoria: “A “Platero” de Cádiz, con tantos abrazos como números publicados; y muchos más, abiertos ya, para los que vendrán. Ahora, amigos de “Platero”, voy a desquitarme de mi silencio involuntario de estos años. Les enviaré algo para cada número, inédito y revivido de todos mis tiempos. Abrazos. Y con una rosa de Puerto Rico, J.R.J.” 
Durante sus 33 números publicados la revista 'Platero” dio a conocer textos de autores como Rafael Alberti, Blas de Otero, Pablo Neruda, Luis Cernuda o Gabriel Celaya, y de muchos jóvenes como Antonio Gala, Elena Martín Vivaldi o Trina Mercader,, permitiendo además al Andaluz Universal conocer gran parte de la joven poesía española, y especialmente la de los autores noveles gaditanos, entre los que destacó la joven Pilar Paz Pasamar, que con el tiempo se convertiría en una de las más importantes y fructíferas investigadoras de la obra en marcha del moguereño.