16 enero, 2019

AVES DE MAZAGÓN: LA GAVIOTA TRIDÁCTILA

Por Rafael R. Porrino
Los duros temporales marítimos de viento y lluvia tienen efectos perjudiciales de sobras conocidos, pero también poseen un interesante lado positivo para los amantes de la ornitología: provocan que determinadas aves que habitualmente viven en alta mar -las conocidas como especies pelágicas- se acerquen a la costa. 
Nuestra protagonista capeando la tormenta en la playa de Ciparsa

Así, las tempestades hacen hace posible el avistamiento de estos animales desde tierra firme en lugares donde normalmente no se dan cita; hay que puntualizar que nos referimos a aves vivas, si bien las tormentas también dejan en nuestras playas emplumados cadáveres de pájaros que no pudieron sobrevivir a sus duras condiciones.
Tristemente, algunas aves no sobreviven a las tempestades. En este caso, una pardela cenicienta

Los factores que hacen que un determinado temporal marino sea potencialmente adecuado para “traer” aves hacen referencia a la ubicación geográfica de cada lugar, así como a la intensidad y dirección del viento, la duración del fenómeno y su fecha. En la costa de Huelva se da la circunstancia de que, debido a las condiciones que tiene el Atlántico en el Golfo de Cádiz (poco propicias para que las especies marinas se arrimen a la línea de tierra), generalmente es necesaria una meteorología adversa fuerte, de varios días de duración y con vientos del S-SW para que se produzca una arribada notoria de aves pelágicas.
Gaviota tridáctila joven reponiéndose en la playa de Las Dunas (foto de Estela Gil)

Una de las especies que llega a aparecer en nuestras latitudes con las tormentas invernales es la gaviota tridáctila (Rissa tridactyla). Se trata de una gaviota de tamaño pequeño-mediano, con cuerpo de color blanco y patas negras. Los adultos presentan dorso y alas gris claro con las puntas negras, pico robusto de color amarillo, y una mancha grisácea en la nuca sólo durante la temporada invernal. 
Plumaje adulto

Los jóvenes tienen una franja negra en la cola y una llamativa banda en forma de bumerán en cada ala, además de pico oscuro y una línea negra muy marcada en la cabeza. No obstante, tanto el pico como la cabeza comienzan a aclarar sus tonos muy pronto.
Plumaje inmaduro

La gaviota tridáctila vive en mar abierto, alimentándose de pequeños peces. Sólo frecuenta la costa en la temporada de cría, cuando forma ruidosas colonias de cientos o miles de nidos en acantilados y en edificios de algunos pueblos. 
Gran colonia de cría en Ekkerøy (Noruega)

La mayor parte del contingente reproductor se ubica en el Ártico y en países del norte de América, Asia y Europa; en España existe una diminuta y aislada población en Galicia.
Nidos en una ventana, con adultos y pollos, en Vardø (Noruega)

A pesar de que todavía es una especie abundante, lleva décadas sufriendo un acusado declive, por lo que se considera en la actualidad como vulnerable a la extinción a nivel mundial. Esta evolución negativa es provocada por la sobrepesca comercial y la contaminación del medio marino, así como por el cambio climático y la depredación que sufren algunas colonias.
Como todas las especies pelágicas, las gaviotas tridáctilas se desenvuelven perfectamente en el mar

El avistamiento de la gaviota tridáctila en Mazagón es ocasional y no se produce todos los años. El episodio más notable en tiempos recientes ocurrió en el invierno de 2008-2009, cuando se registraron miles de ejemplares en la Ría de Huelva y su entorno. 
Ante la Casa del Vigía

Mucho más cerca en el tiempo, en marzo de 2018, la arrasadora tempestad Emma hizo que más de 250 gaviotas tridáctilas se viesen arrastradas por los vientos y buscasen refugio durante un par de días en las playas de Mazagón, el puerto deportivo y la desembocadura de la Ría, donde capearon como pudieron la furia de las olas y las rachas de viento.
Tridáctila adulta resguardada del temporal en el Puerto, junto a gaviotas sombrías y de Audouin

El pajarero habrá de estar atento a la previsión meteorológica y deberá soportar también el mal tiempo invernal si quiere intentar disfrutar de la observación de algún ejemplar en nuestra playa. Precisamente lo raro de su avistamiento y las especiales condiciones que han de darse para ello hacen de la gaviota tridáctila uno de los integrantes más especiales de la avifauna de Mazagón
Adulto en plumaje invernal

Sobrevolando el barrio de El Vigía

Más tridáctilas en Mazagón

Ejemplar adulto en el Puerto deportivo

En las aguas de la Ría de Huelva

Inmaduro adquiriendo el plumaje adulto

La gaviota tridáctila abunda en el Ártico