Los moguereños rompieron su racha de tres derrotas consecutivas en un encuentro que llegaron a dominar por seis goles, pero que terminaron resolviendo en un final de máxima tensión. Henrique Petter, con diez tantos, y Paco Revuelta, con 19 paradas, fueron decisivos.
El PAN Moguer volvió a encontrarse con la victoria, aunque tuvo que sufrir mucho más de lo esperado para conseguirla. Los amarillos se impusieron por 28-26 al Cajasol Sevilla BM Proin en un partido de dos caras: una primera mitad de clara superioridad local y una segunda en la que los errores, los nervios y la reacción del joven conjunto sevillano estuvieron a punto de echar por tierra todo el trabajo anterior.
El equipo de Iñaki Pérez Salort saltó a la pista con las ideas claras, decidido a poner fin a una racha de tres derrotas consecutivas, todas ellas por diferencias mínimas. Frente a un rival joven, rápido y vertical, los moguereños encontraron desde el principio el equilibrio entre una defensa sólida y un ataque efectivo. El marcador reflejaba un 11-6 en el minuto 20, fruto de los mejores momentos de juego de los locales.
Ni siquiera la polémica exclusión definitiva de Martín Delfini, que vio una más que discutible tarjeta roja directa en el minuto 24, con 12-8 en el marcador, consiguió alterar inicialmente el rumbo del encuentro. Pese a perder a uno de sus hombres importantes, el PAN mantuvo el control y se marchó al descanso con una cómoda ventaja de cinco goles (16-11), dejando la sensación de tener el partido bien encarrilado.
Pero el balonmano, como tantas veces ha comprobado el conjunto moguereño esta temporada, no entiende de ventajas definitivas.