13 septiembre, 2018

AVES DE MAZAGÓN: LA RARA Y AMENAZADA GAVIOTA DE AUDOUIN


Rafael R. Porrino

La gaviota de Audouin (Larus audouinii) está considerada una de las gaviotas más raras a nivel mundial. A pesar de su nombre oficial (dedicado al naturalista francés Jean Victor Audouin), le resultaría más adecuada la nomenclatura de “gaviota mediterránea”, debido a que la práctica totalidad de sus colonias de cría se halla en el mar Mediterráneo. Colonias que, dicho sea de paso, no son muchas, puesto que sólo nidifica en un puñado de islas, peñones, playas, marismas y puertos de varios países ribereños. 
Como otras gaviotas, es bastante gregaria.
España llega a albergar hasta el 90% de la población mundial, estando la mayor parte en la Comunidad Valenciana y Cataluña. Hay que destacar que existe desde tiempos recientes una colonia fuera del mar Mediterráneo, concretamente en el Parque Natural Ría Formosa (Portugal), en el océano Atlántico y cerca de la provincia de Huelva.
Es una gaviota de hábitos costeros.
La gaviota de Audouin es una especie de hábitos marinos, que captura principalmente peces de pequeño tamaño en alta mar, y que con frecuencia vuela a la zaga de pequeños barcos pesqueros para alimentarse de los descartes que se tiran por la borda. Lo que resulta muy poco frecuente es detectarla tierra adentro, puesto que apenas se aleja de la línea de costa y de humedales salinos; a pesar de ello, cuando existen lagunas de agua dulce muy cerca del mar acude a ellas para bañarse y acicalar su plumaje.

Gaviotas patiamarillas y de Audouin alimentándose en alta mar, frente al Algarve.
Se trata de un lárido de tamaño mediano-grande, que siempre presenta patas grisáceas. Forma parte de las gaviotas con 4 grupos de edad. Esta clasificación la hacen los ornitólogos para diferenciar el número de plumajes diferentes en los cuales puede presentarse una determinada especie de gaviota, conocimiento que resulta fundamental para poder identificarlas, habida cuenta de lo variable del plumaje de esta familia de aves a lo largo de sus vidas.
Pollo del año, plumaje juvenil.
Como ocurre con casi todos los láridos, el plumaje poco llamativo de los pollos de gaviota de Audouin no tiene nada que ver con el de los elegantes adultos. Al nacer predomina el color marrón café, con numerosas escamas en el dorso, siendo bastante distintivo el tono más pálido de la cara. El pico es verdoso con la punta más oscura. 
Plumaje de verano en su 2º año de vida.
Tarda tres años en adquirir progresivamente el plumaje adulto, que es muy distintivo por su combinación de dorso gris plata con extremos de alas negras, patas verde-grisáceas y pico de color rojo oscuro con una banda terminal negra y una pintita amarilla que no siempre resulta fácil de apreciar.
Plumaje de invierno a finales de su 2º año de vida (con adultos).
Su censo mundial se ha incrementado en las últimas décadas, aunque sigue siendo una de las gaviotas menos abundantes del planeta. Su población es muy fluctuante y está muy concentrada en pocos sitios, lo que la hace muy sensible ante las adversidades. Además, persisten amenazas como la sobreexplotación de los mares -que deriva en escasez de alimento-, la depredación de pollos por parte de zorros, ratas y otras gaviotas de mayor tamaño, o la destrucción de hábitat. Todo ello hace que la gaviota de Audouin tenga el triste “honor” de ver su nombre recogido en el Catálogo Español de Especies Amenazadas (Real Decreto 139/2011, de 4 de febrero), estando oficialmente considerada como “Vulnerable a la extinción” en nuestro país.
Subadulto de 3º año (derecha) y adulto (izquierda).
Si, como decimos, es una especie rara y amenazada, y si además la práctica totalidad de su población reproductora se halla en las costas del Mediterráneo, cabría preguntarse qué relación tiene la gaviota de Audouin con Mazagón. La respuesta la tenemos en los movimientos migratorios que realiza la especie una vez finalizada la temporada de cría, tras la cual un gran número de estas gaviotas permanece en las proximidades de sus colonias, pero muchos otros ejemplares salen por el Estrecho y alcanzan las costas atlánticas, tanto de España y Portugal como del noroeste de África.
Bando mixto de gaviotas en la Playa del Parador.

Así pues, el litoral onubense es un lugar muy frecuentado por estas aves, especialmente durante los pasos migratorios de final de verano y de principios de primavera, con cifras inferiores durante la invernada. Las marismas y salinas del Odiel y de Isla Cristina son dos de sus lugares preferidos en Huelva, si bien no escasean tampoco en otras localidades como Isla Canela, la playa de Doñana o la Flecha de Nueva Umbría.
Concentración migratoria en Marismas del Odiel.
En Mazagón también tenemos el privilegio de contar con la presencia de esta singular especie. Podemos verla en cualquiera de nuestras playas e incluso bañándose en las lagunas dulces del cercano Paraje Natural de las Lagunas de Palos y Las Madres. Pero sin duda lo más notable son las concentraciones de decenas, o incluso algunos cientos de ejemplares, que se ven a diario entre agosto y marzo -especialmente por las tardes- descansando en los pantalanes del puerto deportivo.
Grupo de gaviotas de Audouin en invierno en el puerto de Mazagón.
Este es, por tanto, el mejor lugar para ver a este ave en Mazagón, para conocer sus diferentes plumajes e incluso para leer las anillas que muchas llevan para su seguimiento. Generalmente las veremos junto a otras especies de gaviotas, charranes, cormoranes y otras aves acuáticas, si bien la rara y amenazada gaviota de Audouin es, aunque parezca paradójico, la especie mayoritaria en el puerto de Mazagón
El puerto deportivo atrae a diversas especies de gaviotas.