31 octubre, 2021

Los zancallones del entorno de Doñana agonizan

 El agua acumulada en el pasado invierno se está acabando

Zorro bebiendo en un zancallón en los montes de Los Cabezudos/José A. Mayo

Los zancallones del entorno de Doñana, esas charcas profundas excavadas por el hombre con el fin de garantizar el agua al ganado y a la fauna silvestre durante los meses de sequía, agonizan. El agua acumulada en el pasado invierno se está acabando y la fauna no tiene más recursos para subsistir, ya que las lagunas se encuentran también secas; solo algunos charcos como el de la Tahona, permanecen con agua durante todo el año.

Zancallón entre El Abalario y El Acebuche/José A. Mayo

Zancallón entre Los Bodegones y El Abalario/José A. Mayo

Como podemos ver, este zancallón que está completamente seco, está lleno de pisadas de animales que buscan desesperadamente agua. Las lluvias anunciadas para este fin de semana están pasando de largo y es necesario un periodo invernal lluvioso para mitigar la grave sequía que padecemos y mantener con vida este espacio de Doñana.


Nenúfares en el Charco de la Tahona/Diego Romero