En Doñana el agua es sinónimo de renovación, biodiversidad y futuro
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| La naturaleza sigue su curso // Doñana |
Fuente: Doñana
La llegada de la borrasca Leonardo ha transformado el paisaje de Doñana en los últimos días. Las lluvias y el viento han devuelto el protagonismo al agua, un elemento clave para la vida de este espacio natural único. Marismas que despiertan, suelos que se empapan y un ecosistema que respira tras cada episodio de lluvia.
Aunque el temporal también recuerda la fuerza de la naturaleza y la necesidad de precaución, en Doñana el agua es sinónimo de renovación, biodiversidad y futuro. Cada gota cuenta para aves, fauna y vegetación que dependen de estos ciclos naturales.
La naturaleza sigue su curso, y Doñana nos lo vuelve a enseñar.
