Los inmigrantes subsaharianos no tienen agua, ni luz... ni nada.
… se instalan entre los pinos, en chabolas de plásticos.
… duermen en el suelo sobre cartones o plásticos que portan desde mucha distancia.
… su necesidad primaria es “poder trabajar” para sustentarse y alimentar a sus familias que esperan en África.
Cáritas atiende durante la campaña fresera (noviembre a mayo) a los inmigrantes subsaharianos, sin olvidar durante todo el año a residentes y transeúntes.
Cáritas intenta hacer vida el deseo de Jesús: “amaos los unos a los otros como yo os he amado”…
… “todo lo que hiciereis a uno de éstos mis hermanos a mí me lo hacéis”…
… porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber”.
Cáritas Mazagón
20 abril, 2009
MAZAGÓN, EL OTRO ROSTRO DEL TURISMO
19 abril, 2009
MOGUER PONDRÁ EN FUNCIONAMIENTO EL POLIDEPORTIVO DE MAZAGÓN CON LOS FONDOS ESTATALES Y DE LA JUNTA
FUENTE: www.aytomoguer.es
Durante los últimos días los servicios urbanísticos, económicos y jurídicos del Ayuntamiento de Moguer han estado realizando la valoración de las distintas ofertas presentadas a los concursos de adjudicación de los proyectos incluidos en el Plan Municipal de Obras, que se va a ejecutar en los próximos meses con fondos provenientes del Estado y de la Junta.
Recordemos que a nuestra localidad le han sido concedidos 3.600.000 euros de los Fondos Estatales y de la Junta para la ejecución de un completo programa de proyectos y obras en el que destacan sobremanera la nueva sede de la Escuela Municipal de Música, el cerramiento del polideportivo municipal o la puesta en funcionamiento del pabellón de Mazagón, además de nuevas pistas de padel, remodelación de numerosas calles y espacios públicos, o nuevos vestuarios para el campo de fútbol, entre otras actuaciones que redundarán en una mejor dotación de servicios e infraestructuras públicas para los ciudadanos.
Durante los últimos días los servicios urbanísticos, económicos y jurídicos del Ayuntamiento de Moguer han estado realizando la valoración de las distintas ofertas presentadas a los concursos de adjudicación de los proyectos incluidos en el Plan Municipal de Obras, que se va a ejecutar en los próximos meses con fondos provenientes del Estado y de la Junta.
Recordemos que a nuestra localidad le han sido concedidos 3.600.000 euros de los Fondos Estatales y de la Junta para la ejecución de un completo programa de proyectos y obras en el que destacan sobremanera la nueva sede de la Escuela Municipal de Música, el cerramiento del polideportivo municipal o la puesta en funcionamiento del pabellón de Mazagón, además de nuevas pistas de padel, remodelación de numerosas calles y espacios públicos, o nuevos vestuarios para el campo de fútbol, entre otras actuaciones que redundarán en una mejor dotación de servicios e infraestructuras públicas para los ciudadanos.
18 abril, 2009
RECORDANDO EL PASADO
Fresas, moros y polacas, artículo publicado en Tribuna de Salamanca en diciembre de 2005, relata las calamidades que viven los inmigrantes que vienen a trabajar a la campaña de la fresa. Poco o nada se ha hecho desde entonces para remediar esta penosa situación. La demanda de empleo de este sector es muy grande y al mismo tiempo muy irregular, y no todos son contratados en origen: Los “simpapeles” se siguen hacinando en campamentos improvisados al pie de las plantaciones en condiciones infrahumanas.
Hace tan sólo unos días pude observar en las proximidades de una plantación de fresas cercana a Mazagón, a un grupo de africanos salir huyendo y perderse entre los pinos al detectar la presencia de un vehículo de la Guardia Civil que hacía ronda por la zona.
José Antonio Mayo Abargues
Fresas, moros y polacas
Publicado en Tribuna de Salamanca el 1 de diciembre de 2005.
Las carreteras que llevan de Palos de la Frontera a Mazagón o de Huelva a Lepe han cambiado. Hasta el 2002 era común ver a trabajadores de Jaén, Sevilla, Cádiz, a jornaleros magrebíes o a gitanos portugueses, doblados al sol, recogiendo fresas. Todos ellos viajaban para participar en la campaña fresera en la zona cercana a las petroquímicas onubenses y, una vez pasada esta, regresaban a sus hogares hasta el siguiente año o se marchaban a otra campaña agrícola en diferentes zonas de España. Era común encontrarles bajo los plásticos en Lepe, Cartaya, Palos, Bolullos, Almonte o Moguer. Desde hace cuatro años, esta situación es diferente. Ya no hay españoles o portugueses trabajando en el campo y los marroquíes o subsaharianos han sido reemplazados por polacas y rumanas, contratadas directamente en sus ciudades de origen y traídas en autobús por algunas de estas tres organizaciones agrarias: Asaja, Coag o Freshuelva.
La introducción de la política de “contratos en origen”, impulsada con mayor énfasis desde el gobierno del Partido Popular, los sindicatos y los empresarios desde el año 2002, buscaba solucionar dos cuestiones claves. Primero, conseguir mano de obra para un sector que perdía cada vez más jornaleros. Por ejemplo, en el año 1999, más del 20% del terreno cultivado y unos 25 millones de kilos de fresa se perdió por falta de trabajadores que quisieran recoger la fresa. Los lugareños ya no querían trabajar en el campo sino en el sector servicios, en actividades más cómodas y sencillas. Segundo, se buscaba ordenar los flujos migratorios, evitando las avalanchas de inmigración ilegal.
Con la contratación de temporeras del Este, los jornaleros africanos se quedaron sin trabajo. Los empresarios aprendieron a “golpe de multa” a no contratar a quienes no tuvieran un “contrato en origen”, incluso si estaban con papeles, y esto hizo que muchos que tenían documentos y otros que habían entrado a España de manera irregular, no pudieran trabajar. Ese primer año se contrataron a más de 6.000 rumanas y polacas con el compromiso de que regresaran a sus países una vez terminada la campaña, cuando un año antes sólo se habían registrado 696 contratos en origen.
Esto llevó a que cerca de 5.000 africanos, la mayoría hombres, malvivieran debajo de chabolas levantadas con palos y plásticos, a orillas de la carretera, sin más comida que las bolsas de caridad ni más entretenimiento que su desesperación. Era común (y aún lo es) verles los sábados en la mañana haciendo fila en la sede de Cáritas, frente a las Playas en Mazagón, para recibir bolsas de comida y también haciendo autoestop en la carretera. No hacía falta ver los datos de las encuestas del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) para saber a qué inmigrantes preferían los españoles. Las polacas y las rumanas tardaban muy poco en sus viajes. Los subsaharianos o marroquíes podían permanecer horas intentando conseguir alguien que les llevara en su automóvil.
El cambio en la política de contratación de los inmigrantes tuvo consecuencias importantes sobre la vida social de estos lugares, donde la recogida de la fresa es una de sus principales industrias, ya que en Huelva se produce el 95% de la fresa de España y el 50% del mundo. Palos de la Frontera (y los alrededores) se han convertido en una bomba de relojería. Esta nueva política generó grupos diferenciados de inmigrantes: los que tienen contratos en origen y los que no y también cierta discriminación racial, por más que muchos se nieguen a aceptarlo.El color de la piel importa para conseguir ese contrato. Muchos subsaharianos sienten que les discriminan. Ellos han sido dejados de lado porque ahora los empresarios las prefieren rubias, según dicen. Nadie quiere contratarles. En diferentes ocasiones, los dueños de las fincas han señalado que las mujeres trabajan mucho mejor que ellos, son más delicadas y suaves con la fresa (lo que evita que estas se estropeen), se adaptan mejor a la vida de los municipios y tienen menos posibilidades de encontrar trabajo en sus países lo que las motiva aún más a viajar. También alertan respecto a que son más serias en los compromisos que adquieren. Esto es, que no les abandonan en mitad de la campaña como ocurría con los otros temporeros.
La tendencia en la contratación en origen va creciendo. La última temporada supuso trabajo para unos 21.000 temporeros extranjeros y para la de este año puede que supere los 30.000. El informe sobre la situación de la inmigración en la campaña fresera, realizado por la Asociación “Huelva Acoge”, señala que en 2004 cerca de 3.000 inmigrantes –fundamentalmente subsaharianos, provenientes del grupo de países donde vive el pueblo Bámbara: Mali, Gambia y Burkina Faso- llegaron a buscar trabajo sin papeles ni contratos, se instalaron en las chabolas, en casas semiderruidas o en habitáculos en el campo, sin luz, agua ni condiciones mínimas de salubridad. Muchos de ellos ya habían sido jornaleros antes de 2002 y habían tenido experiencias en estas fincas, con lo cual es casi natural que se sientan desplazados y rechazados.
Cuando uno camina por las calles de Palos, asiste a la feria o va a la playa en Mazagón y alrededores resulta sencillo percibir la tensión que se vive y los cambios sociales que se han generado. Por un lado, grupos de subsaharianos vagando, sin ningún punto de contacto social y en un contexto donde sus relaciones con los españoles se van deteriorando, Crecen los temores, los estereotipos y la percepción de que los sin papeles deben desaparecer de la zona. Por otro lado, también es común ver a grupos de mujeres solas que pasean por el pueblo o transitan por las mismas carreteras con la intención de hacer la compra, tomarse algo o simplemente dar un paseo después de las duras jornadas de trabajo. Las relaciones de estos colectivos, a diferencia del anterior, son cada vez más positivas e incluso muchas de ellas se han integrado socialmente y han formado nuevas familias con los lugareños. Guste o no, esta política ha generado cambios cruciales en la vida de la gente de la zona.
En este escenario conflictivo no se han desarrollado políticas activas de integración o salidas alternativas efectivas para los colectivos que han sido marginados del proceso productivo. El círculo de marginación, pobreza y delincuencia se ha potenciado y se convierte en un foco al cual sólo le hace falta una chispa para explotar. Ya se han registrado diversos ataques a los inmigrantes por parte de jóvenes de la zona, que hasta el momento son casos aislados, pero que pueden ir a mayor si no se actúa sobre la situación de exclusión que se está generan.
Publicado en Tribuna de Salamanca el 1 de diciembre de 2005.
Las carreteras que llevan de Palos de la Frontera a Mazagón o de Huelva a Lepe han cambiado. Hasta el 2002 era común ver a trabajadores de Jaén, Sevilla, Cádiz, a jornaleros magrebíes o a gitanos portugueses, doblados al sol, recogiendo fresas. Todos ellos viajaban para participar en la campaña fresera en la zona cercana a las petroquímicas onubenses y, una vez pasada esta, regresaban a sus hogares hasta el siguiente año o se marchaban a otra campaña agrícola en diferentes zonas de España. Era común encontrarles bajo los plásticos en Lepe, Cartaya, Palos, Bolullos, Almonte o Moguer. Desde hace cuatro años, esta situación es diferente. Ya no hay españoles o portugueses trabajando en el campo y los marroquíes o subsaharianos han sido reemplazados por polacas y rumanas, contratadas directamente en sus ciudades de origen y traídas en autobús por algunas de estas tres organizaciones agrarias: Asaja, Coag o Freshuelva.
La introducción de la política de “contratos en origen”, impulsada con mayor énfasis desde el gobierno del Partido Popular, los sindicatos y los empresarios desde el año 2002, buscaba solucionar dos cuestiones claves. Primero, conseguir mano de obra para un sector que perdía cada vez más jornaleros. Por ejemplo, en el año 1999, más del 20% del terreno cultivado y unos 25 millones de kilos de fresa se perdió por falta de trabajadores que quisieran recoger la fresa. Los lugareños ya no querían trabajar en el campo sino en el sector servicios, en actividades más cómodas y sencillas. Segundo, se buscaba ordenar los flujos migratorios, evitando las avalanchas de inmigración ilegal.
Con la contratación de temporeras del Este, los jornaleros africanos se quedaron sin trabajo. Los empresarios aprendieron a “golpe de multa” a no contratar a quienes no tuvieran un “contrato en origen”, incluso si estaban con papeles, y esto hizo que muchos que tenían documentos y otros que habían entrado a España de manera irregular, no pudieran trabajar. Ese primer año se contrataron a más de 6.000 rumanas y polacas con el compromiso de que regresaran a sus países una vez terminada la campaña, cuando un año antes sólo se habían registrado 696 contratos en origen.
Esto llevó a que cerca de 5.000 africanos, la mayoría hombres, malvivieran debajo de chabolas levantadas con palos y plásticos, a orillas de la carretera, sin más comida que las bolsas de caridad ni más entretenimiento que su desesperación. Era común (y aún lo es) verles los sábados en la mañana haciendo fila en la sede de Cáritas, frente a las Playas en Mazagón, para recibir bolsas de comida y también haciendo autoestop en la carretera. No hacía falta ver los datos de las encuestas del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) para saber a qué inmigrantes preferían los españoles. Las polacas y las rumanas tardaban muy poco en sus viajes. Los subsaharianos o marroquíes podían permanecer horas intentando conseguir alguien que les llevara en su automóvil.
El cambio en la política de contratación de los inmigrantes tuvo consecuencias importantes sobre la vida social de estos lugares, donde la recogida de la fresa es una de sus principales industrias, ya que en Huelva se produce el 95% de la fresa de España y el 50% del mundo. Palos de la Frontera (y los alrededores) se han convertido en una bomba de relojería. Esta nueva política generó grupos diferenciados de inmigrantes: los que tienen contratos en origen y los que no y también cierta discriminación racial, por más que muchos se nieguen a aceptarlo.El color de la piel importa para conseguir ese contrato. Muchos subsaharianos sienten que les discriminan. Ellos han sido dejados de lado porque ahora los empresarios las prefieren rubias, según dicen. Nadie quiere contratarles. En diferentes ocasiones, los dueños de las fincas han señalado que las mujeres trabajan mucho mejor que ellos, son más delicadas y suaves con la fresa (lo que evita que estas se estropeen), se adaptan mejor a la vida de los municipios y tienen menos posibilidades de encontrar trabajo en sus países lo que las motiva aún más a viajar. También alertan respecto a que son más serias en los compromisos que adquieren. Esto es, que no les abandonan en mitad de la campaña como ocurría con los otros temporeros.
La tendencia en la contratación en origen va creciendo. La última temporada supuso trabajo para unos 21.000 temporeros extranjeros y para la de este año puede que supere los 30.000. El informe sobre la situación de la inmigración en la campaña fresera, realizado por la Asociación “Huelva Acoge”, señala que en 2004 cerca de 3.000 inmigrantes –fundamentalmente subsaharianos, provenientes del grupo de países donde vive el pueblo Bámbara: Mali, Gambia y Burkina Faso- llegaron a buscar trabajo sin papeles ni contratos, se instalaron en las chabolas, en casas semiderruidas o en habitáculos en el campo, sin luz, agua ni condiciones mínimas de salubridad. Muchos de ellos ya habían sido jornaleros antes de 2002 y habían tenido experiencias en estas fincas, con lo cual es casi natural que se sientan desplazados y rechazados.
Cuando uno camina por las calles de Palos, asiste a la feria o va a la playa en Mazagón y alrededores resulta sencillo percibir la tensión que se vive y los cambios sociales que se han generado. Por un lado, grupos de subsaharianos vagando, sin ningún punto de contacto social y en un contexto donde sus relaciones con los españoles se van deteriorando, Crecen los temores, los estereotipos y la percepción de que los sin papeles deben desaparecer de la zona. Por otro lado, también es común ver a grupos de mujeres solas que pasean por el pueblo o transitan por las mismas carreteras con la intención de hacer la compra, tomarse algo o simplemente dar un paseo después de las duras jornadas de trabajo. Las relaciones de estos colectivos, a diferencia del anterior, son cada vez más positivas e incluso muchas de ellas se han integrado socialmente y han formado nuevas familias con los lugareños. Guste o no, esta política ha generado cambios cruciales en la vida de la gente de la zona.
En este escenario conflictivo no se han desarrollado políticas activas de integración o salidas alternativas efectivas para los colectivos que han sido marginados del proceso productivo. El círculo de marginación, pobreza y delincuencia se ha potenciado y se convierte en un foco al cual sólo le hace falta una chispa para explotar. Ya se han registrado diversos ataques a los inmigrantes por parte de jóvenes de la zona, que hasta el momento son casos aislados, pero que pueden ir a mayor si no se actúa sobre la situación de exclusión que se está generan.
NUEVOS PASOS DE FAUNA EN LA CARRETERA DE MATALASCAÑAS A MAZAGÓN
Un lince ibérico comiendo el cádaver de un cérvido en DoñanaFOTO: HUELVA INFORMACIÓN
Adjudicada la construcción de cuatro pasos de fauna en torno a Doñana
El proyecto dotado de 2,72 millones de euros se llevará a cabo en las autovías A-483 y A-494.
FUENTE: HUELVA INFORMACIÓN
Las carreteras A-483 de El Rocío a Matalascañas y A-494 de Matalascañas a Mazagón (Huelva), en el entorno del Espacio Natural de Doñana, tendrán cuatro nuevos pasos de fauna, una actuación del Proyecto LIFE Naturaleza 2006-2011 para la conservación y reintroducción del lince ibérico en Andalucía.
La Consejería de Obras Públicas y Transportes de la Junta de Andalucía ha adjudicado la construcción de estos pasos por un importe de 2,72 millones de euros a la UTE Azul-Napal, con un plazo de ejecución de un año, según ha informado en un comunicado la administración autonómica.
Con este proyecto, se prevé la colocación de dos pasos inferiores en la carretera A-494 que se adecuarán para permitir el paso de linces y otros animales por debajo de la calzada con objeto de evitar atropellos.
Asimismo, se construirán dos pasos superiores o ecoductos en esta carretera y a la altura de la entrada a El Acebuche en la A-483, con una anchura mínima de 15 metros que quedarán cubiertos de tierra y plantas, y aislados de la carretera mediante vallas opacas que evitan la visibilidad y disminuyen el nivel de ruidos.
La experiencia y las investigaciones realizadas hasta el momento han demostrado la eficacia de estas medidas para garantizar una adecuada permeabilidad entre los territorios divididos por la carretera, evitando el efecto barrera que crean las infraestructuras viarias.
Tanto la construcción de pasos inferiores como de puentes especialmente acondicionados para la fauna deben preceder a otras medidas de aislamiento, como los cerramientos adaptados, los desbroces y los catadióptricos.
Este tipo de medidas y otras recogidas dentro del compromiso de la Junta de Andalucía de adecuar las carreteras en el área de distribución actual de expansión y reintroducción del lince ibérico se están llevando a cabo con la colaboración y el asesoramiento de la Consejería de Medio Ambiente.
La Consejería de Obras Públicas y Transportes ha concluido ya la ejecución del vallado de exclusión en la carretera A-483 de El Rocío a Matalascañas y ha construido recientemente tres pasos de fauna en la A-494 de Matalascañas a Mazagón, estando en fase de redacción de proyecto otras acciones en carreteras de Doñana con los mismos objetivos.
17 abril, 2009
EL USO ILEGAL DEL AGUA SIGUE AMENAZANDO EL FUTURO DE DOÑANA
FUENTE: http://sevilla.soyrural.com/
Tras años denunciando las extracciones ilegales de agua en la comarca de Doñana, el problema parece no tener fin. Esta vez la zona afectada es un Paraje Natural, reserva RAMSAR y zona Natura 2000, la Laguna de “Las Madres”. WWF España solicita a la Agencia Andaluza del Agua que actúe de inmediato y cesen las captaciones no autorizadas que amenazan no sólo al medio ambiente, sino también a la propia actividad socioeconómica en la zona. La laguna de las Madres es uno de los humedales más importantes de Andalucía. Se localiza en la provincia de Huelva, en los términos municipales de Moguer y Palos de la Frontera. Debido a su alto valor ecológico, la laguna de Las Madres pasó a formar parte de la Red de Espacios Naturales Protegidos de la Junta de Andalucía, de la Red Natura 2000, así como de convenios internacionales, entre los que destaca el de humedales RAMSAR.
16 abril, 2009
Sindicato, trabajadores y el Hotel Martín Alonso Pinzón se reúnen para explicar la situación actual
16/Abril de 2009
La nueva empresa readmitirá a los empleados
La sección de Hostelería del sindicato UGT-Huelva, los trabajadores del Hotel Martín Alonso Pinzón de Mazagón y la empresa se reúnen hoy para aclarar la situación actual y explicar a la plantilla la "disposición" de la entidad de que sean readmitidos por la nueva empresa que gestionará el centro. En declaraciones, el secretario general de Hostelería de UGT, Manuel Rusillo, los trabajadores esperan ver cómo se desarrolla el encuentro, al que se enfrentan con "sorpresa y desconfianza". Por su parte, el delegado de personal en el centro, Javier Muriel, apuntó que "mayoría de los compañeros acudirá a este encuentro". Así, Muriel subrayó que, "ante todo, los empleados lo que quieren es que el empresario pague lo que debe", ya que, según calcularon estos trabajadores, debe aproximadamente "unos 100.000 euros en nóminas". Por su parte, la empresa alegó ayer "falta de liquidez, de respuesta de bancos" y que el personal despedido de estas instalaciones será readmitido por la nueva empresa que se hará cargo del centro costero. En un comunicado, la empresa indicó que con el alta en la actividad de la nueva empresa explotadora se hará cargo de todos "los contratos con los trabajadores de la empresa que cesan en la anterior explotadora y el pago de los salarios pendientes".
Peregrinar de inmigrantes en busca de una bolsa de comida
FOTOS: HUELVA INFORMACIÓNDesde primeras horas de la mañana los inmigrantes se concentraron en las puertas de la parroquia Nuestra Señora del Carmen de Mazagón.
Cáritas se encuentra desbordada ante la gran afluencia de personas, en su mayoría sin papeles, que reclaman alimentos en la parroquia del Carmen del núcleo costero.
FUENTE: HUELVA INFORMACIÓN
A las seis de la mañana ya había un centenar de inmigrantes, fundamentalmente subsaharianos, aguardando a las puertas de la parroquia Nuestra Señora del Carmen, en Mazagón. Ayer era día de entrega de alimentos. El martes es el día estipulado para el reparto de bolsas de comida, aunque últimamente no son todos los martes del mes debido a la falta de presupuesto. La gran afluencia de inmigrantes, la mayoría sin papeles, reclamando alimentos ha desbordado a Cáritas parroquial. Ayer había alrededor de quinientas personas y sólo había previsto entregar doscientas bolsas, de manera que hubo que redistribuir los productos para poder preparar un total de 350.
Recorrieron varios kilómetros andando por carreteras y caminos desde sus improvisados asentamientos, formados por chabolas, para conseguir uno de los vales de comida. De nueve a nueve y media de la mañana se entregaron los números, y, sin embargo, horas más tarde seguían llegando personas. Varios agentes de la Policía Local y de la Guardia Civil se encargaron de mantener el orden y evitar altercados. La presencia de periodistas inquietó ayer a un grupo de subsaharianos. El que hacía las funciones de líder, el típico agitador de masas, se opuso a que se sacaran imágenes. Al grito de "no fotos" consiguió crear un ambiente de aversión hacia los profesionales, impidiendo al mismo tiempo que alguno de los inmigrantes allí presentes pudiera contar su experiencia.
Sobre las diez y media de la mañana comenzó el reparto de alimentos. Los agentes de la Guardia Civil estaban alerta ante la gran concentración de personas, ya que en la anterior entrega de alimentos, en la que se dieron setecientas bolsas de comida, los inmigrantes que se quedaron sin ellas se agolparon en la puerta y se subieron a las ventanas de la parroquia, bloqueando los accesos del templo.
FUENTE: HUELVA INFORMACIÓN
A las seis de la mañana ya había un centenar de inmigrantes, fundamentalmente subsaharianos, aguardando a las puertas de la parroquia Nuestra Señora del Carmen, en Mazagón. Ayer era día de entrega de alimentos. El martes es el día estipulado para el reparto de bolsas de comida, aunque últimamente no son todos los martes del mes debido a la falta de presupuesto. La gran afluencia de inmigrantes, la mayoría sin papeles, reclamando alimentos ha desbordado a Cáritas parroquial. Ayer había alrededor de quinientas personas y sólo había previsto entregar doscientas bolsas, de manera que hubo que redistribuir los productos para poder preparar un total de 350.
Recorrieron varios kilómetros andando por carreteras y caminos desde sus improvisados asentamientos, formados por chabolas, para conseguir uno de los vales de comida. De nueve a nueve y media de la mañana se entregaron los números, y, sin embargo, horas más tarde seguían llegando personas. Varios agentes de la Policía Local y de la Guardia Civil se encargaron de mantener el orden y evitar altercados. La presencia de periodistas inquietó ayer a un grupo de subsaharianos. El que hacía las funciones de líder, el típico agitador de masas, se opuso a que se sacaran imágenes. Al grito de "no fotos" consiguió crear un ambiente de aversión hacia los profesionales, impidiendo al mismo tiempo que alguno de los inmigrantes allí presentes pudiera contar su experiencia.
Sobre las diez y media de la mañana comenzó el reparto de alimentos. Los agentes de la Guardia Civil estaban alerta ante la gran concentración de personas, ya que en la anterior entrega de alimentos, en la que se dieron setecientas bolsas de comida, los inmigrantes que se quedaron sin ellas se agolparon en la puerta y se subieron a las ventanas de la parroquia, bloqueando los accesos del templo.
Camino de regreso a los asentamientos tras recoger las bolsas de comida.El párroco Santiago Angulo comentó que, aunque este año el número es superior, el incremento de la afluencia de inmigrantes se está notando en la parroquia desde hace ocho años. En este sentido, apuntó que hace cuatro años también fue muy numerosa "pero no tan fuerte como éste".
Angulo indicó que con el reparto de alimentos de ayer, "el dinero que teníamos en efectivo se ha quedado en déficit". Destacó que el horario normal del reparto de bolsas de comida era de once a doce de la mañana, pero ahora "a las seis de la mañana ya hay personas esperando".
Comentó que el dinero con el que cuentan es el recolectado los primeros domingos de cada mes en las parroquias. Aparte, por Navidad, "pero lo recibimos hace poco", el Ayuntamiento de Moguer concedió 600 euros y el de Palos 300 euros a Cáritas parroquial de Mazagón. A esto une la solidaridad de "una señora, que trajo dos cajas de leche, arroz y pan bimbo para quince o veinte personas, es la segunda vez que lo hace".
Por otra parte, el Ayuntamiento de Palos aprobó una ayuda extraordinaria de 3.000 euros para Cáritas parroquial de Mazagón "por la situación de crisis en general, para que atienda las necesidades de inmigrantes o no inmigrantes, de toda aquella persona que lo necesite", señaló el alcalde, Carmelo Romero, que transmitió al párroco su preocupación porque "esta situación se le pueda ir de las manos", en el sentido de que el reparto de bolsas de comida puede servir "de efecto llamada".
Angulo manifestó que "mientras haya gente con hambre seguiré dando comida". Por lo pronto, la próxima semana la entrega de alimentos queda en el aire. No hay dinero. "Es doloroso que no haya comida". Ya en el anterior reparto prepararon seiscientas bolsas, pero ante la gran presencia de inmigrantes tuvieron que redistribuir los productos y consiguieron cien bolsas más.
Apuntó que madres de alumnos del Safa-Funcadia están organizando una campaña de recogida de alimentos. Recordó que estudiantes del centro presenciaron el reparto de bolsas de comida y "les impresionó mucho lo que vieron". Isabel, una de las madres de los alumnos, comentó que "el panorama es deprimente, se entregó comida a cerca de setecientas personas". Señaló que "vamos a intentar conseguir algo de alimentos básicos para llevárselo al párroco", porque "no hay que irse lejos para ver la hambruna que hay".
El portavoz de Cáritas de Huelva, Gonzalo Revilla, destacó que la situación está "desbordada" desde principios de febrero en la parroquia de Mazagón y en las localidades de Lepe y Cartaya "con la llegada de gente de otras campañas agrícolas". No obstante, subrayó que "es una realidad que se repite todos los años". En este sentido, señaló que este año hay aproximadamente 1.500 inmigrantes en los asentamientos.
Indicó que ahora "está dejando de llegar gente a Huelva y lo previsible es que los que están empiecen a marcharse a otras campañas", la tónica general es que a partir de Semana Santa "empiece a descender el número" pero la realidad es distinta, con la situación de crisis, y "puede que se queden más tiempo". Aparte, "han trabajado poco o nada y no tienen recursos para desplazarse a otras comunidades".Revilla lamentó que en Huelva, que tiene estos flujos de temporeros, "falten recursos, debería estar adaptada de anteriores campañas". Comentó que en la parroquia de Mazagón "la situación es caótica", resaltando que "no es agradable para los chavales mendigar bolsa de alimentos, no tienen que comer, y dejarlos sin alimentos no es una solución ni una opción para Cáritas".
15 abril, 2009
14 abril, 2009
El Hotel Martín Alonso Pinzón alega "falta de liquidez, de respuesta de bancos" y que el personal será readmitido
El Hotel Martín Alonso Pinzón de Mazagón (Huelva) alegó hoy "falta de liquidez, de respuesta de bancos" y que el personal despedido de estas instalaciones será readmitido por la nueva empresa que se hará cargo del centro costero.
En un comunicado, la empresa indicó que con el alta en la actividad de la nueva empresa explotadora se hará cargo de todos "los contratos con los trabajadores de la empresa que cesan en la anterior explotadora y el pago de los salarios pendientes".
Por ello, explicó que se llevó a cabo el cierre del hotel "con ocasión de los trámites administrativos necesarios para el cambio de titularidad hasta del 15 de mayo de 2009, fecha prevista de la reapertura", por lo que la entidad reafirmó su "compromiso de contratar a todos aquellos trabajadores que deseen continuar trabajando en el establecimiento, subrogándose la nueva explotadora en todos los derechos y obligaciones de la anterior regularizándoles los salarios pendientes".
Así, el hotel subrayó que ha sufrido "una falta de liquidez que se ha arrastrado desde la construcción, en la que debido a los numerosos incumplimientos en la ejecución de la obra, la falta de subsanación de los defectos de los trabajos realizados y retraso en la entrega, se vio obligado a rescindir el contrato de obra a fin de continuar con otra empresa constructora y de diferentes industriales, la terminación del centro".
Su apertura, que tuvo lugar en junio de 2008, "tuvo que realizarse ocho meses después de la fecha prevista, lo que determinó la necesidad de destinar recursos económicos propios a la finalización de las instalaciones, con el consiguiente perjuicio económico".
Todos estos "quebrantos económicos imprevistos han tenido que ser soportados por la empresa explotadora con el consiguiente deterioro de la tesorería prevista para el inicio de la actividad", según apuntó la empresa, lo que unido a las "pérdidas continuadas en los meses siguientes a la apertura por ser deficitaria la explotación ocasionó una falta de tesorería que ha impedido el cumplimiento de las obligaciones de pago contraídas".
Además, aludió a que, una vez finalizada la temporada alta, "se fueron atendiendo los principales los compromisos de pago, entre ellos las nóminas de los trabajadores, pero para la temporada baja, resultaba imprescindible concertar una operación de tesorería con las entidades de crédito para cubrir estas diferencias transitorias de liquidez, propias del negocio hotelero".
En este sentido, a principios de enero de 2009, la empresa solicitó "a diferentes entidades bancarias unas operaciones de crédito para resolver la situación económica y, a pesar de que en las previsiones de facturación que se les acreditó a estas entidades quedaba patente la viabilidad económica de la explotación a medio plazo, no fueron concedidos dichos créditos, seguramente debido a la difícil coyuntura económica y bancaria que estamos atravesando en el país", por lo que, según argumentó el hotel, la última denegación de los créditos "se produjo a final de marzo" reciente.
Así, la empresa argumentó que es "incierto" que la empresa abonara las facturas pendientes por consumo de energía a Endesa, "esto es absolutamente falso, la gestión efectuada con la compañía suministradora fue solicitar el cambio de titularidad del contrato con la futura empresa explotadora".
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