La marisma de Doñana presenta actualmente el aspecto propio de este humedal al final del verano una vasta superficie de aspecto estepario, con escasos puntos de agua.
En esta imagen tratada del Sentinel 2, se aprecian los colores parduzcos de la vegetación con mayor estrés hídrico, sobre todo matorrales y pastizales anuales, que ya han cerrado su ciclo.
Los verdes más intensos muestran las superficies de arrozal en la marisma transformada, que ya se encuentran en plena producción, mientras los verdes más apagados representan las masas arboladas, fundamentalmente de pinar, entre los que destaca el área incendiada en mayo en la Zona de Marismillas, al sur del parque nacional, donde destaca el color pardo de los árboles quemados.
Los colores más azulados y negros muestran las escasas zonas que aún mantienen láminas de agua, destacando la laguna de Santa Olalla, El Caño Guadiamar, Veta La Palma y las Salinas de Bonanza en el Sector Sur del Parque Natural. Estas zonas se convierten a estas alturas del estío en el refugio básico para las miles de aves acuáticas que se concentran en Doñana.
Esperemos que las próximas estaciones sean igual de generosas en precipitaciones que en los dos años anteriores para que este maravilloso patrimonio recupere todo su esplendor.
Fuente: Espacio Natural de Doñana