En el día del eclipse, queremos recordar uno de los pasajes más hermosos de Platero y yo, la obra universal nacida de la sensibilidad y la palabra de nuestro poeta Juan Ramón Jiménez, Premio Nobel de Literatura, que tituló el capítulo IV como “El eclipse”.
Hoy recuperamos su prosa para volver a contemplar el cielo a través de los ojos de Juan Ramón y de Platero.
Porque en Moguer, hasta un eclipse puede convertirse en poesía.
Fuente: Ayuntamiento de Moguer