18 enero, 2026

EROSIÓN ACELERADA DE LA PLAYA DE MAZAGÓN

El paisaje muestra una costa castigada, con escarpes pronunciados y una evidente reducción del ancho de playa

Zona de playa prácticamente virgen donde el oleaje ha actuado sin obstáculos. // José Antonio Mayo Abargues

Mazagón Beach, 18/01/26
José Antonio Mayo Abargues

Tras los últimos temporales, el litoral de Mazagón ha sufrido una pérdida de arena especialmente preocupante, evidenciando una vez más la fragilidad de este tramo de costa. La combinación de intensas lluvias, fuertes vientos y mareas vivas ha conformado el escenario perfecto para acelerar un proceso de erosión que viene repitiéndose desde hace décadas. El resultado ha sido la desaparición de toneladas de arena, con especial incidencia en la franja comprendida entre el arroyo Julianejo y el Parador, un sector de playa prácticamente virgen donde el oleaje ha actuado sin obstáculos que frenen su avance.

En esta zona, la ausencia de barreras naturales o artificiales ha permitido que las olas penetren con mayor fuerza, arrastrando la arena mar adentro y dejando al descubierto perfiles cada vez más inestables. El paisaje resultante muestra una costa castigada, con escarpes pronunciados y una evidente reducción del ancho de playa, lo que no solo afecta al valor ambiental del entorno, sino también a su uso recreativo y a la seguridad de infraestructuras cercanas.


Entre las causas de esta situación destaca la construcción del dique Juan Carlos I en la década de los años 80, una infraestructura que alteró de forma significativa la dinámica natural del litoral de Mazagón, modificando los flujos de sedimentos y favoreciendo la pérdida progresiva de arena en determinados tramos. A ello se suma el impacto del cambio climático, con temporales cada vez más intensos y frecuentes, que agravan un problema ya estructural.

Sin embargo, otro factor clave señalado por vecinos y expertos es la actuación de las administraciones competentes, que históricamente han optado por soluciones provisionales, como la aportación artificial de arena, destinadas principalmente a “salvar” la temporada estival. Estas medidas, además de costosas, resultan poco eficaces a medio y largo plazo, ya que la arena aportada suele desaparecer tras los primeros temporales, repitiéndose año tras año el mismo ciclo de deterioro.

La erosión acelerada de la playa de Mazagón pone de manifiesto la necesidad urgente de abordar el problema con una visión integral y soluciones definitivas, que tengan en cuenta la dinámica natural del litoral y prioricen la protección sostenible de uno de los enclaves costeros más valiosos de la provincia de Huelva.