09 marzo, 2026

Mazagón, basurero marítimo


José García Díaz, Pepe el Carnicero
Es lo que encontramos en la revista “Interviú” en su ejemplar nº 395 del mes de noviembre de 1982, cuyo reportaje lo firma como el Perfecto Conde, en el que trata el tema de la contaminación en Huelva. Para información de todas aquellas gentes que disfrutamos de tan grandioso litoral, es de obligación moral reproducir algunos párrafos publicados en esta curiosa revista, que la hemos disfrutado más viéndola que leyéndola.

“Sabíamos —escribe el Perfecto Conde— que dos barcos de la naviera Auxtramarse (Auxiliar de Transportes Marítimos S.A.), el “Niebla” y el “Nerva” (el que ponemos en la foto en la portada), zarpan diariamente del puerto de Huelva con flete de suministro por la empresa “Tioxide España, S.A., que van a desembarcar sobre las aguas del golfo de Cádiz, no lejos de la costa de la Playa de Mazagón; estos fletes no son otra cosa que residuos químicos que dicha empresa produce en su factoría del polo industrial onubense. Tales vertidos se vienen haciendo desde 1976 y por tratarse, entre otras cosas, bióxido de titanio y ácido sulfúrico, donde cabe la posibilidad de que se esté efectuando una importante contaminación de las aguas que ha sido, y aún es, aunque ya mucho menos, fuente de riqueza para muchos miles de pescadores del Sudoeste español… durante muchos años —escribe el periodista de “Interviú”—.

Chequeamos los movimientos de los buques de Auxtramarsa y llegamos a la conclusión de que zarpaban todos los días, excepto domingo y festivos, pero incluso los sábados, del muelle Reina Sofía. Ambos barcos salen al mar entre las 9´30 de la mañana y las 10,15 horas de cada día y regresan a su base entre las 21,15 y las 22,15. El mismo chequeo nos permitió llegar a la certeza de que tanto el “Nerva” como el “Niebla” suelen enfilar el rumbo de los 210 grados una vez que, a la altura del faro del Picacho, alcanzan el mar abierto. Informaciones recibidas confidencialmente nos permitieron establecer la hipótesis de que empleaban alrededor de cuatro horas de navegación para llegar a un punto del Golfo, situado a unas 35 millas de la costa de Mazagón, en el que empiezan a descargar los desechos químicos que transportan, vertiéndolos, disueltos en agua, directamente al mar”.