Patos, garzas y otras aves encuentran aquí un lugar idóneo para alimentarse, descansar y reproducirse
Laguna de Moguer en la Vereda de los Playeros
José Antonio Mayo Abargues
Las lagunas de Moguer, situadas en el entorno del Espacio Natural de Doñana, han vuelto a recobrar su esplendor. Gracias a las abundantes lluvias de este invierno, estos humedales se presentan nuevamente llenos de agua y rebosantes de vida, recuperando su papel fundamental como refugio para la biodiversidad.
Además de su valor ecológico, estas lagunas forman parte de la identidad del territorio. Su ciclo natural —llenarse con las lluvias del invierno y transformarse con la llegada del verano— refleja el delicado equilibrio entre el clima, el suelo y los acuíferos que alimentan este singular paisaje.
El agua acumulada ha permitido que muchas de estas lagunas temporales vuelvan a integrarse plenamente en el entorno natural que las rodea, favoreciendo la aparición de vegetación palustre y la presencia de numerosas especies de aves acuáticas. Patos, garzas y otras aves encuentran aquí un lugar idóneo para alimentarse, descansar y reproducirse.
Este invierno generoso en precipitaciones ha devuelto una imagen esperanzadora al entorno de Doñana, donde las lagunas se convierten en auténticos espejos de agua entre pinares y arenas, reflejando la riqueza natural de este paisaje único.
Conjunto de lagunas rebosantes
Un refugio para la biodiversidad
Fotografías y video: José Antonio Mayo



