25 enero, 2017

LA FUNDACIÓN ZENOBIA-JRJ ACOGIÓ AYER LA PRESENTACIÓN DE DOS OBRAS LITERARIAS

Daniel A. Sánchez-Rodas y Francisca Alfonso.
Además de custodiar y proyectar el legado del Nobel moguereño, la Fundación Zenobia-Juan Ramón Jiménez sigue contribuyendo a difundir la labor creativa de los autores literarios, como sucedió ayer con las nuevas obras que presentaron Daniel A. Sánchez-Rodas y Daniel Gorostiza.

El acto en la casa-museo de Moguer se inició con la bienvenida del director de la Fundación Antonio Ramírez Almanza y la concejala de Cultura Lourdes Garrido, quienes destacaron la importancia que para la trayectoria poética de Juan Ramón tuvo el año 1917, en el que vieron la luz obras tan esenciales como “Diario de un poeta recién casado”, “Sonetos Espirituales”, “Poesías escojidas” o la primera edición completa de “Platero y yo”, y manifestaron la firme vocación de la casa-museo de seguir siendo un lugar de creación y difusión literaria, donde los autores encuentren un espacio cercano para poder dar a conocer sus inquietudes y proyectos.

Daniel Gorostiza y Leopoldo Gorostiza.
La segunda obra presentada ayer en Moguer fue la novela “Edrev, la esmeralda de los cielos: Génesis” de Daniel Gorostiza, cuya introducción realizó su tío Leopoldo Gorostiza, ilustrador además del mapa de ese mundo imaginario llamado Edrev en el que se desarrolla la acción de la trama. En este caso nos encontramos con la historia de dos aventureros que recorren un universo surgido de la mente del autor, que tiene muchas diferencias con el actual, pero también muchas similitudes que nos ayudan a extraer de la obra útiles enseñanzas siguiendo el recorrido de estos viajeros para los que el propio camino es el gran tesoro que su aventura les deparará. Este es el cuarto libro de este autor onubense que se inició en la literatura con varios poemarios, y nos sorprende ahora con esta segunda novela donde ha sido capaz de recrear un universo único nacido de su imaginación, pero al que el lector se siente muy cercano apenas iniciada la lectura.
El público llenó la sala.