Un estudio del CSIC publicado en ‘Nature’ revela esta interacción inédita entre linces y milanos negros que, en un año, acabó con casi la mitad de los polluelos de esta rapaz . El trabajo muestra cómo la combinación de una enfermedad de los conejos y la sequía puede alterar de forma inesperada las relaciones entre depredadores y afectar al ecosistema
A la izquierda, lince ibérico (Lynx pardinus). A la derecha, milano negro (Milvus migrans). / Fabrizio Sergio
Fuente: Estación Biológica de Doñana 21/10/26
En el Parque Nacional de Doñana, el lince ibérico ha comenzado a depredar los polluelos de un ave rapaz, el milano negro, hasta el punto de acabar en 2018 con casi la mitad de las crías de la población en el área de estudio. No se trata de un cambio de comportamiento caprichoso: la escasez de sus presas habituales y la sequía han llevado a esta especie protegida a buscar nuevos alimentos. Este nivel de depredación no tiene precedentes en las tres décadas que los investigadores han estudiado ambas especies en un sector de 10 kilómetros cuadrados del Parque Nacional: hasta ahora habían coexistido alimentándose de conejos.
Así lo revela una nueva investigación de la Estación Biológica de Doñana (EBD), del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), publicada en la revista Nature y que recoge el análisis de 1.624 nidos de milano entre 1993 y 2023. “Entre 1993 y 2012, los linces apenas habían depredado el 1 % de los nidos de milano”, aclara Fabrizio Sergio, investigador de la EBD-CSIC y primer autor del estudio.
Este repentino conflicto entre los dos depredadores, según el equipo científico, es consecuencia de la combinación de dos fenómenos. Por una parte, la propagación de una enfermedad infecciosa ha causado el desplome de las poblaciones de conejo en Doñana. Por otra parte, los largos periodos de sequía han limitado la disponibilidad de presas alternativas para el lince, como los patos que habitan las marismas.
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