Moguer lleva al Rocío casi 3000 peregrinos
Apenas unas horas después de
recibir el reconocimiento y homenaje de su pueblo con la solemne entrega a la
hermandad de la Medalla de Oro de Moguer, la filial que preside Manolo Morales
ha iniciado su camino al encuentro con la Blanca Paloma como viene haciendo
cada primavera desde hace ya casi cuatro siglos.
La espectacular comitiva
moguereña está formada este año por más de 3.000 peregrinos a pie, casi un
millar de caballistas a lomos de sus monturas perfectamente enjaezadas, 35
carros a la larga con sus tiros de animales cuidados al máximo, otro número
similar de remolques de tractores, y varias decenas de otro tipo de vehículos
tanto de tracción animal como mecánica, lo que convierte sin duda a la
hermandad de Moguer en una de las que mayor número de romeros desplaza hasta El
Rocío, entre ellos también los de la hermandad de Barajas de la que es madrina
la filial moguereña.
En su recorrido por un Moguer
echado a la calle para despedir a su gran familia rociera el Simpecado,
luciendo el mayor reconocimiento institucional que otorgan el Ayuntamiento y el
pueblo de Moguer, ha recibido a su paso infinidad de vivas, piropos, oraciones
y cánticos a la Blanca Paloma y a la centenaria hermandad moguereña.
Sobre el carretón de plata tirado
por la magnífica yunta de bueyes de la familia Cascarilla que, gracias a su
excepcional doma, son capaces de arrodillarse ofreciendo una de las estampas
más singulares de la peregrinación moguereña, el Simpecado ha estado arropado
en todo momento por la devoción y el cariño de los romeros.
El profundo sentimiento rociero
de los moguereños se ha desbordado en lugares especialmente significativos del
recorrido como la sede de las Hermanas de la Cruz o el propio edificio del
ayuntamiento, donde el alcalde Gustavo Cuéllar, que peregrina al Rocío como un
romero más, colocó emocionado un ramo de flores a los pies del Simpecado.
Con el rostro iluminado de
alegría y con la responsabilidad de representar al pueblo de Moguer en esta
gran romería, también los mayordomos de este año, la familia Cruzado González,
ha vivido con especial intensidad la despedida de la filial moguereña que surca
ya las arenas del centenario camino de Moguer al encuentro con la Blanca
Paloma, tras rendir homenaje a la Virgen de Montemayor a su paso por la ermita
de la Patrona moguereña.
Tras la parada para el almuerzo
junto a la peana de la Virgen del Rocío en El Milanillo, la Hermandad del Rocío
de Moguer reemprenderá su peregrinación llegando al paraje de Pino Gordo a la
caída de la tarde, para vivir una emocionante noche de alegría y convivencia en
torno a la devoción que la ciudad del Tinto profesa a la patrona de Almonte.
Ya mañana viernes, tras la misa
del alba, los rocieros moguereños se pondrán de nuevo en marcha haciendo su
entrada en El Rocío por la Calle Moguer, en el popular barrio de las gallinas,
sobre las 15 horas.
A partir de entonces la
casa-hermandad de la filial moguereña ubicada a escasos metros de la ermita de
la Virgen, se convertirá en un hervidero de devoción y sentimiento rociero, con
la familia Cruzado González agasajando a los peregrinos de una localidad que
lleva casi cuatro siglos acudiendo puntualmente a la romería, y que espera ya
con ansia el momento de su presentación ante la Blanca Paloma prevista en torno
a las 12,30 h. y, sobre todo, la llegada de la Virgen a la puerta de su casa
momentos antes de regresar a su ermita tras la multitudinaria procesión por la
aldea en la mágica mañana del lunes de Pentecostés.
Apoyo del Ayuntamiento a la
filial
El Ayuntamiento de Moguer se
vuelca un año más con su familia rociera y pone en marcha un completo
dispositivo de infraestructura y apoyo que hace posible a los miles de
peregrinos disfrutar de un camino más cómodo y seguro.
Así, en el paraje de Pino Gordo
donde pernocta la hermandad, se instalan por operarios municipales no sólo
decenas de casetas con sus toldos para los romeros, sino también un módulo para
el servicio médico, así como otro para aseos químicos. Además, igual que en el
Milanillo, lugar de la parada del almuerzo en la jornada de hoy, se han
colocado tanto abrevaderos para las bestias con su correspondiente aporte de
agua como contenedores de basura.
A nivel de seguridad, junto a la labor
de la Policía Local, destaca el trabajo de la agrupación de voluntarios de
Protección Civil, que presta durante todo el camino a la comitiva rociera apoyo
sanitario con un vehículo medicalizado, servicio de comunicación y trasporte
para posibles emergencias que pudieran producirse.
GALERÍA DE IMÁGENES